Adorno by Ornamento y Delito
Tracklist
| 1. | Autoignorancia | 3:11 |
| 2. | Hombre nuevo | 2:15 |
| 3. | Sentido y referencia | 2:50 |
| 4. | Frío | 5:53 |
| 5. | Bono es Dios | 2:51 |
| 6. | Por el placer | 4:13 |
| 7. | Es delito | 3:56 |
| 8. | Canción de amor | 3:52 |
| 9. | Traje negro | 3:10 |
| 10. | María la autómata | 2:50 |
| 11. | Lo real | 3:37 |
| 12. | Escucha a las sirenas | 4:23 |
| 13. | Hijos pródigos | 2:46 |
| 14. | Lolita | 3:58 |
| 15. | Transgresión | 3:19 |
| 16. | El futuro | 9:43 |
Credits
released November 15, 2013
Grabado en los estudios El Cariño de Zaragoza con Edu Baos y mezclado por Alfonso Ródenas en Malibú, y para la portada sólo una imagen sin título: una austera goitibera, diabólico patinete vasco empleado en competiciones suicidas en la que los participantes descienden (“Goitik-behera”: “de arriba a abajo” en euskera) pendientes insalvables jugándose, y muchas veces perdiendo, su integridad física. Toda una alegoría para este disco, en el que Ornamento y delito sorprenden de nuevo por su capacidad compositiva, su riesgo y originalidad, al margen de modas, corrientes y traicionando toda expectativa: se la juegan y ahondan en su personalísima apuesta. Sobra honestidad.
Adorno se cierra también con otro clásico del cine, “Fresas Salvajes” de su idolatrado Ingmar Bergman y también con otro juicio, pero al contrario que en Furia, no es el protagonista el que juzga, sino el juzgado, juzgado y condenado por toda una vida de insensibilidad, de inhumanidad:
“-Una obra maestra de cirugía profesor ¿Y a qué pena se me condena? ¿A qué pena? No sé, supongo que a la de siempre. ¿La de siempre? Sí: la soledad. La soledad. Claro, la soledad. ¿Y no habrá gracia para mí? No me pregunte, yo de eso no sé nada”.
Grabado en los estudios El Cariño de Zaragoza con Edu Baos y mezclado por Alfonso Ródenas en Malibú, y para la portada sólo una imagen sin título: una austera goitibera, diabólico patinete vasco empleado en competiciones suicidas en la que los participantes descienden (“Goitik-behera”: “de arriba a abajo” en euskera) pendientes insalvables jugándose, y muchas veces perdiendo, su integridad física. Toda una alegoría para este disco, en el que Ornamento y delito sorprenden de nuevo por su capacidad compositiva, su riesgo y originalidad, al margen de modas, corrientes y traicionando toda expectativa: se la juegan y ahondan en su personalísima apuesta. Sobra honestidad.
Adorno se cierra también con otro clásico del cine, “Fresas Salvajes” de su idolatrado Ingmar Bergman y también con otro juicio, pero al contrario que en Furia, no es el protagonista el que juzga, sino el juzgado, juzgado y condenado por toda una vida de insensibilidad, de inhumanidad:
“-Una obra maestra de cirugía profesor ¿Y a qué pena se me condena? ¿A qué pena? No sé, supongo que a la de siempre. ¿La de siempre? Sí: la soledad. La soledad. Claro, la soledad. ¿Y no habrá gracia para mí? No me pregunte, yo de eso no sé nada”.








