Sonido Viudo by La Perfecta Moment

Un EP de remixes, reversiones y archivos ocultos. Cinco canciones de diez minutos, siguiendo la regla de Los Lagos de Hinault de los dos minutos por tema, en donde recogemos clásicos anteriores del grupo como Canción Fungible para hacer el remix Fungi RMX o alegres instrumentales antiguas como Poprock para darle una vuelta de tuerca y narrar una fiesta en un geriátrico con risas de lata, autotune y "Ese pis soy yo" como estribillo. La letra de Víctima del zen es obra y gracia de Ana Boyero y fue grabada y mezclada por Miguel Breñas, al igual que Bar Ateo. El resto es cosa nostra (más bien de Raúl).
Y esto tan bonito escribió José Sanz sobre nosotros:
«Me sorprendo no pocas veces diciendo en alto "joer, qué bien que existan La Perfecta Moment”. Imagino que esto será por lo que son sus principales méritos, que no dejan de ser cosas que hacen la vida más llevadera: fabrican canciones rápidas, pegadizas y lo suficientemente atrevidas para transitar por territorios no predecibles y deferentes con los oyentes al punto de jamás atravesar el umbral que separa el eventual y sano atrevimiento del indeseable y terrorífico territorio desconocido inducido por compositores ya dementes y ajenos a lo que demanda la gente. Un meta mérito inherente a lo anterior es lograr que todo eso ocurra en un lapso de dos minutos o menos. En sus anteriores lanzamientos en largo, el recopilatorio de singles digitales Drama (Magic Room Records, 2020) y su disco debut Nuevo Himno De La Alegría (Fikasound y Magic Room Records, 2022), se podía apreciar lo antedicho ya fuese cogiéndose el todo por la parte o la parte por el todo. Es más, en un Pop Rock que -por cuestiones consustanciales a sus códigos y clichés en lo artístico e inmovilismo en lo que quede aún de su componente industrial- parece tener casi por común denominador más que a las guitarras la previsibilidad, en ese Pop Rock de eterno revival e inalterable capacidad de anticipar por dónde discurrirá cada canción y disco en largo, a quienes disfrutamos de que una canción haga algo inesperado, pues si el todo Pop-Rock es una tragaperras, digamos que al meterle una moneda con las caras de Javier, Adrián, Miguel y Raúl salta la banca y empieza a caer por la parte inferior de la máquina una cantidad ingente de dopamina.
La Perfecta Moment tienen sus influencias. Mejor dicho: cada miembro de La Perfecta Moment tiene sus influencias personales e intransferibles, y a saber cuál es la que prepondera al final en cada canción. En su universo caben Manolo Kabezabolo, La Costa Brava, Arab Strap, Salem y un millón de bandas más. Yo siempre he dicho que me recuerdan a Patrullero Mancuso, esos genios nunca suficientemente reivindicados, y muy especialmente a otros genios de hacer que en dos minutos de canción todo te resulte familiar y a la vez un terreno nunca antes transitado, los Gorky ́s Zygotic Mynci. A ese respecto, Bar Ateo lo ilustra perfecto: empieza con unos sintes más FX de plataformas de la Mega Drive de cuando cazabas un power up que sinte que el 99% de las bandas usarían, arreón para afuera de la estratosfera con voces y coros cuasi Kinks (y reutilizando una progresión de acordes similar a la de ese hit que es El Procés solo que acelerado), puente de tranquis que ocupa dos terceras partes de la canción y nuevo arreón final ya en dirección a otra galaxia. Siendo sinceros, ¿quién es su sano juicio le da una estructura tan anómala a una canción Pop Rock? ¿Las primeras Throwing Muses? ¿The Fall o This Heat? Es que no son ni medio cabales las decisiones que toman La Perfecta Moment ahí, de qué manera las ejecutan y, por encima de todo, lo bien que funciona. Insisto: una canción que más de la mitad es un puente. De locos, ¿eh? Pues el resto igual. Entre archivos ocultos del disco (Víctima Del Zen) que parecen el palíndromo de Manzanita (en el sentido de invertir la imposibilidad de anticipar el sonido final de el última acorde a su inicio, aquí estrictamente del revés), remezclas de hits pasados (Canción Fungible, lo más cercano en años a aquel mítico Orfidal de Los Claveles) o experimentos fruto de esta loca época de reciclaje que nos toca vivir (Sonido Viudo es Poprock cantada con frases de esas que sólo se les ocurren a ellos ("no estoy tan mal en mi funeral") y con silbidos de gente cinturón amarillo de silbo gomero), van los tíos y se sacan un trap llamado Arpita con voces operísticas y hi hats a lo witch house circa 2008 que es que sería la canción perfecta para, si se siguiesen emitiendo los partidos de los domingos en El Día Después, sustituir a aquella eterna fanfarria de Jerry Goldsmith para la banda sonora de Desafío Total. No tiene nada que ver pero se siente igual, así de fino lo juega La Perfecta Moment».
Tracklist
| 1. | Arpita | 1:52 |
| 2. | Bar ateo | 1:41 |
| 3. | Fungi RMX | 1:22 |
| 4. | Sonido Viudo | 2:42 |
| 5. | Víctima del zen | 2:44 |







